JUAN JOSÉ DIÉGUEZ.- La frase «Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno; ni es bueno el maestro» se refiere a que un buen profesor debe aspirar a que sus alumnos sean mejores que él.

Algunas profesiones (aunque esté mal visto ser profesional porque un médico no es un profesional, o un arquitecto “u” abogado no es un profesional) deberían tener como asignatura más relevante la humildad. No soporto a un médico que levanta la cabeza sin ser consciente de que un error suyo matará a una persona. Me encanta el mundo de los superhéroes en donde el tío de Peter Parker le dice que «un gran poder conlleva una gran responsabilidad».

Un profesor enseña. Es una de las mayores mentiras que he escuchado en mi vida. Un profesor se muestra para intentar enseñar lo que en su momento hay. Un profesor que no aspire a ser el peor de sus alumnos no es un profesor, es un presuntuoso. Vivimos unos tiempos difíciles, en donde la autoestima supera a algo tan sencillo como la humildad. Yo me quedo con los humildes que quieren mejorar el mundo mejorando a los demás y siendo olvidados dejando que los que quieren gritar y ser escuchados sin nada que decir nos digan cómo son las cosas.

La dificultad de enseñar reside en el sencillo hecho de aceptar que si no te superan lo has hecho mal. Difícil ¿verdad? No, honesto. Un enseñante tiene en sus manos el futuro. Menuda responsabilidad. Gracias a todos aquellos que enseñan y comprenden que una clase no es enseñarse sino hacerse pequeño para que ellos se hagan grandes. Gracias. Gracias a todos aquellos que nunca tendréis nombre, pero habréis hecho de este mundo algo mejor. Gracias profes.

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