JUAN JOSÉ DIÉGUEZ.-  Es difícil vivir en un mundo con unas normas que no sólo no entiendes sino que sabes que están mal, pero has oído tantas veces –neniño, es lo que hay”- que ya ni te planteas que no pueda ser de otro modo. Los valientes cambian el mundo y nos cambian a todos. Y como siempre, una sencilla pregunta: ¿qué/quién es un valiente?

La madre que trabaja y aguanta lo que no está bien para que sus niños tengan algo mejor ¿es valiente? El padre que prefiere trabajar viendo menos a su familia para que ellos puedan tener lo que quieran ¿es un valiente? Ser valiente es decir no o decir si, o yo que sé. Los tiempos han cambiado. No, los que viven los tiempos han cambiado. Hay algo que nunca hemos perdido, que nunca perderemos, y es la capacidad de ser diferentes, de ser VALIENTES siendo simplemente nosotros. 

¿Cómo puedes enseñar que aceptar está bien cuando la rebeldía ha traído tantas cosas? 

“Cuando en el curso de los acontecimientos se hace necesario para un pueblo disolver los vínculos políticos que lo han ligado a otro y tomar entre las naciones de la tierra el puesto separado e igual a que las leyes de la naturaleza y el Dios de esa naturaleza le dan derecho, un justo respeto al juicio de la humanidad exige que declare las causas que le impulsan a la separación…” Decía Nicolas Cage en La búsqueda que ya no se hablaba así y es verdad. Aunque ha sido millares de veces citada, así comienza la Declaración de Independencia de los USA. Algo sencillo, un no, si no puede ser no puede ser, cambiemos. 

Si mi oxidado Latín no me falla, In Memoriam se traduciría como “en la memoria”, y la Memoria somos nosotros. Todo lo que hay tras nosotros nos permite decidir, querer cambiar, ser nosotros. Ahora mismo el “yo recuerdo que…” es una frase que los “viejos” usan. En unos momentos en los que se insiste en que mirar al pasado no se considera “si no es mi pasado, el que quiero que se recuerde”, mirar al pasado y decir que quieres un futuro, es una heroicidad. Los héroes de hoy en día son más sencillos que Clark Kent. Los héroes de hoy en día son los que dicen NO. O los que dicen Sí. Aquellos que no dejan que les digan sino que dicen y siguen. 

“Comprométete cuando puedas, pero cuando no puedas, no lo hagas. Aunque todos a tu alrededor te digan que algo malo es bueno, y aunque el mundo entero insista en que te muevas, tu deber es mirarles permaneciendo firme como un árbol y decirles: no, moveos vosotros” (Avengers: Civil War)  Lo bueno de citar es que alguien lo ha dicho antes que tú, y mejor que tú. ¿A que es difícil de aceptar? Pues no lo es y esa no aceptación es el comienzo de muchos problemas. Sólo podemos ser lo que somos, el resto es fantasía. 

Se puede cambiar el mundo, pero hay que pagar el precio de esa libertad. La pregunta es: ¿estamos dispuestos? “En mi memoria” están todos aquellos que decidieron pagar el precio y el deseo de, llegado el momento, vivir en un mundo en el que queramos ser uno de ellos. Es cierto que somos nuestra memoria, pero ante todo, somos nuestros sueños. ¿Somos capaces de soñar y pedir lo imposible? ALEA JACTA EST.

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